Mitos sobre la cleptomanía

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Mitos sobre la cleptomanía

La cleptomanía es una enfermedad que consiste en la dificultad de una persona de controlar el impulso de robar

Psonríe Autor: Psonríe

La cleptomanía es una enfermedad que consiste en la dificultad de una persona de controlar el impulso de robar. La persona que sufre de cleptomanía, no puede controlar el impulso de robar cosas que realmente no necesita.  

En las características principales de quienes padecen esta enfermedad se incluye: el sentimiento de impotencia que los lleva a cometer hurto, pensamientos de intrusión y sensación de liberación de alguna presión y la euforia por haber cometido un hurto. 

Diagnóstico de la cleptomanía 

  1. Tensión en los momentos previos a cometer el robo y sensación de incertidumbre.
  2. Imposibilidad de controlar el impulso de cometer robo y dificultad para gestionar, incluso con bienes o artículos que no son para nada indispensables, ni por su valor económico ni para el uso personal.
  3. El robo no tiene una estimulación colérica, menos una respuesta a alucinaciones de fondo o a trastorno delirante.
  4. El robo no tiene una explicación por la presencia de un trastorno disocial, un episodio de manía o un trastorno antisocial de la personalidad del cleptómano.
  5. Sensación de euforia, éxito y bienestar al momento de cometer el hurto.

Mitos de la cleptomanía 

Entre los mitos más comunes relacionados con la cleptomanía están:

  • Los cleptómanos no se valoran son locos o enojados mentales: Pues falso, el cleptómano es perfectamente capaz de valerse por sí mismo, ellos comprenden la realidad a la perfección, no poseen síntomas paranoicos ni delirantes. Es cierto que existirán situaciones en donde el robar interfiera en la actividad diaria de un cleptómano, en especial los casos de cleptomanía crónica, este problema tiene solución con un tratamiento adecuado, tomando el dominio de la situación para que vivan con normalidad. 
     
  • El cleptómano es incapaz de sentir culpa y siente placer al robar: La persona con trastorno de cleptómano sufre cúmulo de emociones desfavorables y un poco de elevación de tensión antes de cometer un robo, es así, que siente que solo puede aliviar su malestar robando. No es lo mismo a decir que la persona cleptómana sienta placer al robar, porque este acto suele ir acompañado de un sentimiento de culpa por haber hurtado. Es decir, de otra manera, se mitiga la tensión interna y la ansiedad por medio del robo. 
     
  • Son ladrones profesionales y sus robos van en escalada: Cuando un cleptómano roba, responde a un impulso interior. Es por esto, que no se les puede catalogar de ladrones comunes, más allá de la situación de robo. Hay que tener en cuenta que ellos son capaces de planificar sus robos de manera premeditada, y lo hacen de manera ocasional. Es por esto que se dice que sus hurtos no van en escalada, como lo hace un ladrón profesional que comienza robando una cartera y termina robando un banco. El cleptómano no es ladrón profesional, simplemente lo hace. El ladrón profesional vive de lo que roba, el cleptómano no, para ellos el hurto no conlleva necesariamente a un beneficio lucrativo. 
     
  • Roban cada vez que tengan oportunidad no tienen cura: La cantidad de hurtos que cometerá un cleptómano variará según el tipo de persona que padezca esta enfermedad, ya sea cleptómano esporádico, episódico o crónico. Es importante resaltar, que un cleptómano, comete un robo debido al aumento de tensión o por un incremento de ansiedad, que como respuesta lo lleva a convertir un robo. Por lo que es falso que el cleptómano sea capaz de robar todo teniendo la oportunidad. En referencia al tratamiento adecuado, existen diversas terapias especiales para estos pacientes. Estas terapias demuestran buen resultado en la disminución de la ansiedad por cometer un robo, logrando eliminar la necesidad de robar. 
     
  • Pueden controlar el deseo de robar pero no quieren: Esto es completamente falso también, la persona cleptómana comprende que el hecho de robar está mal, pero aun así, no puede controlarse en su necesidad por cometer un hurto. Por esta razón, se dialoga si esto debe catalogarse como parte de un comportamiento obsesivo-compulsivo.

Terapias para ayudar al cleptómano 

Las terapias disponibles en la actualidad son para disminuir el impulso al hecho de robar, para el cleptómano puede ser comportamentales y/o farmacológicos. En ciertos casos se administra algún antidepresivo, para ayudar a normalizar los niveles de serotonina por el paciente. 

El trabajo del psicoterapeuta con el paciente cleptómano es aplicar terapia conductual haciendo énfasis en lo cognitivo. Esta terapia ayuda a conseguir un balance en la ejecución de actividades diarias de rutina. Sin embargo, otros psicoanalistas afirman que el impulso al robo puede deberse a malestares reprimidos inconscientemente durante la época infantil. 


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