Efecto terapéutico de la gratitud

En esta oportunidad hablaré de la gratitud. ¿Alguna vez te has escuchado cuando hablas? ¿Qué es lo que predomina, la queja o la gratitud?

Desde mi experiencia profesional encuentro que, la mayoría, hablamos en lo que llamo “modo queja” y por el contrario suelo quedar cautivado de las pocas personas que son agradecidas. Por esto intento transmitir a mis pacientes los maravillosos efectos terapéuticos y los cambios que se pueden producir desde la actitud agradecida (“efecto gratitud”).

Enemigos de la gratitud

Nos podemos preguntar ¿por qué no somos agradecidos? ¿por qué cuesta tanto agradecer siendo algo tan bueno? ¿por qué no aprecio lo que tengo? Ante estas preguntas es necesario identificar cuáles son los enemigos de la gratitud. Entre ellos podemos mencionar la queja, la soberbia, el egocentrismo, la ambición desmesurada, etc.

Personas egocéntricas, soberbias, les resulta difícil apreciar lo que otros hacen por ellos, el sentimiento de superioridad les puede hacer creer que todo lo bueno que tienen lo han conseguido solos, no experimentar gratitud puede llevar a sentirse muy solo.

La queja te enferma y enferma a otros, genera un ambiente no saludable y está ligadas a emociones negativas, si estas se sostienen en el tiempo terminan generando estrés crónico, impotencia, fastidio, enojo. Desde la queja tendemos a percibir las cosas peor de lo que son (pensamientos tóxicos y distorsión cognitiva). 

Lamentablemente nos hemos habituado a estos tipos de pensamientos y eso lo reflejamos en nuestro rostro, conducta, afectamos a otros cómo si transmitiéramos un virus, contagiando a otros.

Debemos hacer un cambio, del “modo queja” al “modo gratitud”.

¿Qué es la gratitud? Es la actitud para reconocer las cosas buenas que nos suceden. A veces damos por supuesto lo bueno. Cuando las cosas no funcionan nos enojamos, pero cuando funcionan ¿qué? No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, por eso las personas agradecidas son quienes no dan por supuesto las cosas buenas y las saben apreciar. 

Te invito a agradecer todas nuestras circunstancias, todo lo que nos pasa, llevar la gratitud a todos nuestros rincones de la vida (familia, amigos, trabajo, etc.)

Estudios sobre personas agradecidas indican los siguientes beneficios:

  • Felicidad – Bienestar
  • Bajo nivel de estrés y ansiedad
  • Menor posibilidades de depresión
  • Aumenta el capital social, evita la soledad
  • Ser agradecido es el camino de ver el mundo desde otra perspectiva (corregir las distorsiones cognitivas). Las emociones positivas que la gratitud favorece son:
  • Empatía
  • Alegría
  • Aceptación y tolerancia
  • Amor y plenitud
  • Capacidad de dar (ser un don para otros)
  • Humildad

Seamos agradecidos y comprobemos por nosotros mismos sus beneficios.

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