No hay errores, sino oportunidades para aprender

En nuestra cultura el error se vive como fracaso, como algo "vergonzoso", pero fracasar forma parte de la formación.

Cuando Edison inventó la bombilla, no le salió a la primera, realizó más de mil intentos.

Un discípulo suyo le preguntó por qué persistía en construir una bombilla, si tras más de 1000 intentos no había conseguido más que fracasos. Edison respondió: “no siento que sean fracasos, he conseguido saber 1000 formas de cómo no se debe hacer una bombilla”. Persistiendo, Edison consiguió construir la primera bombilla.

Para él, "una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo".

Una de las bases del aprendizaje es la tolerancia a la frustración ya que una persona con una buena tolerancia aprende antes y mejor.

Actualmente, muchos niños, jóvenes y adultos manejan una tolerancia a la frustración entre 0 y bajo 0. Estamos educados en la cultura de evitar “disgustos” y muchas veces preferimos no hacer algo con tal de no sufrir una decepción. Pero realmente ¿qué estamos evitando? ¿De qué nos estamos privando?

Siempre podemos encontrar una solución, podemos pedir ayuda y, reflexionando, obtendremos un aprendizaje.

¿Cómo podemos fomentar esto entre los niños/as y adolescentes?

  • Mostremos los “errores” que se han producido en distintas áreas de conocimiento pero que han permitido grandes avances (descubrimiento de la bombilla, penicilina, post-it, etc.)
  • Favorezcamos la autocorrección: Marquemos la equivocación, dejemos que la corrija y que nos cuente porque estaba mal.
  • Favorezcamos la aceptación del “error”. Muchos no reconocen que se han equivocado y este es el primer paso. Para ello es importante el siguiente punto.
  • Favorezcamos un espacio donde hablar, un espacio habitual en el que se comente dónde se equivocó, sobre todo en la interacción con los demás, y qué aprendió.
  • Eduquemos en que pedir ayuda no es una debilidad (cuidando que no sea ésta la primera opción antes de intentarlo)
  • Evitemos castigar los errores y favorezcamos la reflexión.

Cultivando la tolerancia a la frustración y teniendo claro que no hay errores sino oportunidades para aprender, estamos cultivando una base de aprendizaje.

¿Les damos la oportunidad?

Mi nombre es Lucia Asensi y como todo el mundo me equivoco, pero eso sí, siempre aprendo de mis errores y mejoro. ¿Quieres mejorar conmigo?

Entradas recientes

¿Qué es realmente la intuición?

Seguro que más de una vez te has dejado llevar por tu intuición para tomar una decisión o catalogar a una persona que acabas de conocer.

Mis pensamientos influyen en mi bienestar emocional

Comienza un nuevo año y comienzan los propósitos para 2018.

Lie to Me

Claves para descubrir cosas de nuestros interlocutores que nos ayudarán a interpretar mejor a los demás.

Camino a la felicidad

¿Estás segur@ de que haces lo que te gusta?

Como interpretamos la realidad (parte 1)

Tal y como decía Ramón de Campoamor: «En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira.